Fernanda Beltrán
Samantha Guzmán
Paola Muñoz
José María Zarroca
El proyecto para el crecimiento de La Guadalupe surge de un ejercicio proyectual orientado a establecer un modelo de expansión comunitaria mediante un proceso de diseño participativo en campo. La observación directa reveló un hallazgo clave: las microinfraestructuras comunes en la zona —tinacos, baños secos, cisternas o huertas instaladas en los solares de cada familia— son frecuentemente subutilizadas, no por falta de necesidad, sino por la ausencia de mantenimiento y por un profundo sentido de equidad comunitaria que privilegia el compartir sobre la propiedad individual. Este conocimiento redefinió la concepción del proyecto, imponiendo la necesidad de infraestructuras colectivas, escalables y replicables, capaces de articular la vida social, económica y ambiental de la comunidad a partir del compartir.
El diseño aborda múltiples escalas, desde la vivienda hasta el conjunto comunitario y su paisaje circundante, mediante un catálogo de edificios y espacios públicos modulables. El programa incluye una casa común para eventos y cocina comunitaria como núcleo de la vida pública; una cisterna comunitaria con biofiltro que permite la recirculación de agua y lavaderos colectivos; molinos de maíz y talleres de producción artesanal para fortalecer la economía local; y viviendas para 16 familias (64 personas), concebidas con flexibilidad y conexión con los espacios colectivos.
El proyecto no se limita a ofrecer soluciones inmediatas, sino que establece un marco espacial y social para la autonomía y cooperación comunitaria, articulando infraestructura, paisaje y prácticas culturales en un sistema autosuficiente. La propuesta demuestra cómo la arquitectura puede trascender lo funcional, convirtiéndose en un instrumento para fortalecer la identidad, la resiliencia y la capacidad de autogestión de una comunidad.
Durante el desarrollo de este proyecto se contó con el apoyo del Instituto Tonantzin-Tlalli en Oaxaca. Asimismo, la asesoría del Dr. Manuel Perló Cohen fue indispensable para abordar la gestión hídrica de la comunidad propuesta. El proyecto fue publicado en Archivo de Imaginación como parte del ciclo “Juego” en 2026.
La Guadalupe
Incidencia social
2023
Fernanda Beltrán
Samantha Guzmán
Paola Muñoz
José María Zarroca
El proyecto para el crecimiento de La Guadalupe surge de un ejercicio proyectual orientado a establecer un modelo de expansión comunitaria mediante un proceso de diseño participativo en campo. La observación directa reveló un hallazgo clave: las microinfraestructuras comunes en la zona —tinacos, baños secos, cisternas o huertas instaladas en los solares de cada familia— son frecuentemente subutilizadas, no por falta de necesidad, sino por la ausencia de mantenimiento y por un profundo sentido de equidad comunitaria que privilegia el compartir sobre la propiedad individual. Este conocimiento redefinió la concepción del proyecto, imponiendo la necesidad de infraestructuras colectivas, escalables y replicables, capaces de articular la vida social, económica y ambiental de la comunidad a partir del compartir.
El diseño aborda múltiples escalas, desde la vivienda hasta el conjunto comunitario y su paisaje circundante, mediante un catálogo de edificios y espacios públicos modulables. El programa incluye una casa común para eventos y cocina comunitaria como núcleo de la vida pública; una cisterna comunitaria con biofiltro que permite la recirculación de agua y lavaderos colectivos; molinos de maíz y talleres de producción artesanal para fortalecer la economía local; y viviendas para 16 familias (64 personas), concebidas con flexibilidad y conexión con los espacios colectivos.
El proyecto no se limita a ofrecer soluciones inmediatas, sino que establece un marco espacial y social para la autonomía y cooperación comunitaria, articulando infraestructura, paisaje y prácticas culturales en un sistema autosuficiente. La propuesta demuestra cómo la arquitectura puede trascender lo funcional, convirtiéndose en un instrumento para fortalecer la identidad, la resiliencia y la capacidad de autogestión de una comunidad.
Durante el desarrollo de este proyecto se contó con el apoyo del Instituto Tonantzin-Tlalli en Oaxaca. Asimismo, la asesoría del Dr. Manuel Perló Cohen fue indispensable para abordar la gestión hídrica de la comunidad propuesta. El proyecto fue publicado en Archivo de Imaginación como parte del ciclo “Juego” en 2026.