Cantos del desierto
Parque Urbano La Pampilla
Paisaje
2025
Zarah González
José María Zarroca
Acto y territorio al mismo tiempo, la Pampilla de Coquimbo es un espacio abierto de 200 hectáreas en la ciudad que alberga la celebración popular más masiva de Chile cada septiembre: una ocupación intensiva, autogestionada y temporal que, durante una semana, transforma el suelo en soporte de comercio, ritual y encuentro colectivo. El resto del año, sin embargo, el territorio permanece en una condición de abandono programático, expuesto a procesos de degradación ambiental, ocupaciones informales y pérdida de continuidad ecológica.
Se asume esta condición dicotómica como condición estructural del lugar. Más que eliminar la lógica efímera del evento, se propone un parque urbano capaz de sostenerla en el tiempo mediante una infraestructura paisajística permanente, flexible y culturalmente informada. Mediante operaciones de excavación y terraplén se configuran espacios contenidos en torno al autódromo, principal preexistencia del sitio. Este elemento es asumido como estructura rectora del esquema, organizando el parque y distribuyendo los flujos de manera tangencial hacia los espacios programáticos, mientras la nueva topografía actúa como soporte físico para la contención y ordenamiento del evento.
Como punto de partida se recupera una tendencia observable a escala regional, particularmente en América Latina, en donde los eventos masivos tienden a fragmentarse en escenarios temáticos especializados. Esta lógica, ya presente en La Pampilla desde la incorporación de la Pérgola Pampillera en 2015, espacio diferenciado del escenario principal y dedicado a la tradición rural chilena, es reforzada mediante un conjunto de plazas, explanadas y plataformas dimensionadas a partir del análisis de un calendario anual de tradiciones y eventos.
Estos espacios se articulan con programas deportivos, infraestructura y servicios, y una red de caminos y jardines que permite recorrer y explorar el territorio, vinculando humedales, lagunas, bosques de sombra y jardines xerófilos y geófitos, consolidando una estructura paisajística continua capaz de sostener la intensidad festiva y el uso cotidiano.
El proyecto fue desarrollado durante mi intercambio en la Pontificia Universidad Católica, donde tuve oportunidad de profundizar en temas de paisaje urbanos.